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Rusia (en ruso: Россия; tr.: Rossía) o la Federación Rusa (formalmente:1 Federación de Rusia;2 en ruso: Российская Федерация; tr.: Rossíiskaia Federátsia) es el país más extenso del mundo. Abarca desde Europa Oriental hasta Asia. Sus costas están bañadas por el Océano Ártico, el Océano Pacífico del Norte, y por mares interiores como el Mar Báltico, el Mar Negro y el Mar Caspio. Rusia limita con los países siguientes (empezando por el noroeste y siguiendo el sentido antihorario): Noruega, Finlandia, Estonia, Letonia, Bielorrusia, Lituania, Polonia, Ucrania, Georgia,3 Azerbaiyán, Kazajistán, China, Mongolia y Corea del Norte. Es junto con China el país que limita con más países, 14,3 y el que tiene las fronteras más extensas. Como sucesor principal de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), Rusia es un país muy influyente en el espacio postsoviético, particularmente en la Comunidad de Estados Independientes (CEI), así como en la OSCE y en Asia Central. editar EtimologíaEl nombre de Rusia en ruso es «Rossía», que procede del término «rus'» (Русь). Sobre el origen de dicho término hay varias teorías, pero ninguna de ellas es aceptada por todos. Las versiones se dividen en históricas, que se basan en autores contemporáneos, lingüísticas y toponímicas. Así las principales hipótesis son la histórica bizantina, la indo-iraní, la lingüística finesa, la histórico-toponímica prusiana, además de varias toponímicas. editar Historia
editar Antigua Rusia, eslavos orientales y la Rus de Kiev
Un mapa aproximado de las culturas en la parte europea de Rusia a la llegada de los varegos.
Antes del siglo I, las vastas tierras de Rusia meridional fueron pobladas por varias tribus, muy dispersas por el inmenso territorio, como los proto-indoeuropeos y escitas. Entre el siglo III y siglo VI las estepas fueron asoladas por oleadas sucesivas de invasiones nómadas, dirigidas por tribus belicosas que a menudo continuarían su avance hasta Europa, como fue el caso de los hunos y ávaros. Durante el período del siglo V al siglo VII los avances humanos están representados por la cultura de Dyakovo, en plena edad de hierro, que ocupaba la zona del Volga Superior, el Valday y el área de río de Oká. La cultura de Dyakovo estaba formada por la gentes ugrofinesas, los antepasados de las tribus Merya, Muroma, Meshchera y Veps. Toda la toponimia regional ugrofinesa y su carácter hidrónimo nos transporta a esta cultura, un ejemplo es el río Yauza, afluente del Moscova, y probablemente el mismo río Moscova también. Los turcos y los kazajos reinaron las estepas más bajas de la cuenca del Volga entre los Mares Mar Caspio y Negro hacia el siglo VIII. Destacaron por sus notorias leyes de tolerancia cosmopolita. Los jázaros fueron la conexión comercial principal entre el Báltico y el imperio musulmán Abbasí radicados en Bagdad. Se convirtieron en importantes aliados del Imperio Bizantino y emprendieron una serie de guerras exitosas contra los Califatos árabes.
Máxima extensión del principado de Kiev, Siglo XI.
En esta era, el término "Rhos" o "Rus" fue primero aplicado a los varegos y luego también a los eslavos que habitaban la región. En el período del siglo X a XI la Rus de Kiev llegó a ser el principado más grande en Europa y uno de los más prósperos, debido al comercio diversificado tanto con Europa como con Asia. La apertura de nuevas rutas del comercio con Oriente en el tiempo de Las Cruzadas contribuyó a la decadencia y a la fragmentación del principado a fines del siglo XII. En el período del siglo XI y XII, las incursiones constantes de las tribus turcas nómadas, como los polovtsy y los pechenego, llevaron a la migración masiva de las poblaciones eslavas, del sur fértil a las regiones más arboladas del norte, conocidos como Zales'e. Los estados medievales de la República de Nóvgorod y el Principado de Vladímir-Súzdal surgieron como sucesores del Rus de Kiev. Mientras, el curso mediano del Río Volga vino a ser dominado por el estado musulmán de Bulgaria del Volga. Como muchas otras partes de Eurasia, estos territorios fueron invadidos por los mongoles, formando el estado de la Horda Dorada que saquearía los principados rusos durante más de tres siglos. Cerca de la mitad de la población rusa perecerá durante la invasión mongola; posteriormente conocidos como los tártaros, gobernarán las extensiones meridionales y centrales de Rusia mientras que los territorios actuales de Ucrania y Bielorrusia serán incorporados al Gran Ducado de Lituania y Polonia, dividiendo así a los rusos entre bielorrusos al norte y ucranios al oeste. Al igual que en los Balcanes, el movimiento nómada retardó el desarrollo económico y social del país. Sin embargo, la República de Nóvgorod junto con la ciudad de Pskov retuvieron algún grado de autonomía durante el tiempo de la yunta mongola y pudieron en gran parte evitar las atrocidades que afectaron al resto del país. En el año 1240, la República de Nóvgorod, dirigida por Alexánder Nevsky (1220-1263), repelió los intentos de los cruzados germánicos de colonizar la región. editar Principado de MoscúVéase también: Conquista rusa de Siberia
A diferencia de su líder espiritual, el Imperio Bizantino, Rusia, bajo el liderazgo de Moscú, pudo revivir y organizar su propia guerra de la reconquista, subyugando finalmente a sus enemigos y anexando sus territorios perdidos. Después de la caída de Constantinopla en 1453, la Rusia moscovita queda como el único estado cristiano más o menos funcional en la frontera de europea Oriental, adquiriendo así el derecho de reclamar la sucesión al legado del Imperio Romano de Oriente. Todavía bajo el dominio de los mongolo-tártaros, el ducado de Moscú comenzó a afirmar su influencia en Rusia Occidental en el principio del siglo XIV. El resurgimiento espiritual, apoyado por la Iglesia Ortodoxa y San Sergio de Rádonezh, ayudó al ducado de Moscú a derrotar a los mongolo-tártaros en la Batalla de Kulikovo en 1380. Ivan IV "El Terrible" (1530-1584) pone fin al control de los invasores, consolidando regiones cercanas bajo el dominio de Moscú. Es el primero en tomar el título de "Gran Duque de Todas las Rusias". Al principio del siglo XVI, el Estado ruso tomó como metas principales recuperar todos los territorios perdidos a consecuencia de la invasión mongolo-tártara y proteger la zona fronteriza meridional contra los ataques de los tártaros de Crimea (Las Guerras Ruso-De Crimea) y de algunos pueblos turcos. Los hidalgos, recibiendo un señorío del soberano, fueron obligados a servir en el ejército. El sistema del señorío llegó a ser la base para la caballería noble. En 1547, Ivan IV fue coronado oficialmente como el primer Zar de Rusia. Durante su reinado, Ivan IV anexionó regiones de Kazán y Astracán entre otras y transformó Rusia en un estado multiétnico. Iván IV promulgó un nuevo código de leyes (Sudebnik de 1550), estableciendo el primer cuerpo representativo feudal (Zemsky Sobor) e introdujo la autogestión local en las regiones rurales. A finales del siglo, cosacos rusos fundaron los primeros establecimientos en Siberia Occidental. Su reinado también fue marcado por la larga y fracasada guerra contra la coalición de Polonia, Lituania y Suecia para el acceso al comercio a través del mar Báltico. Iván llevó a cabo una serie de purgas en la aristocracia feudal, probablemente provocadas por la traición por parte de príncipe Kurbsky, por las cuales entró en la historia como "El Terrible". Después de su muerte los fracasos militares, las epidemias y las pobres cosechas debilitaron el Estado, los tártaros de Crimea queman la ciudad de Moscú. La muerte de los hijos de Iván combinado con el hambre de 1601-1603 llevan a la guerra civil y a la intervención extranjera. A mediados del siglo XVII había establecimientos rusos en Siberia Oriental y en la península de Chukchi a través del río Amur. En 1648 el navegante ruso Semión Dezhniov descubre el estrecho que separa Siberia de Alaska. Mas tarde, en (1728) será explorado por el navegante danés Vitus Bering, y llevará su nombre (estrecho de Bering). editar Imperio RusoEl control moscovita de la nación naciente continuó después de la intervención polaca bajo la dinastía subsiguiente de Romanov, empezando con el Zar Miguel I de Rusia en 1613. Pedro I el Grande, quien gobernó el Zarato Ruso, derrotó al Imperio sueco durante la Gran Guerra del Norte, forzándolo a ceder Karelia Occidental e Ingria (dos regiones perdidas por Rusia en el Tiempo de Dificultades), y de Livonia (la última ahora es Estonia y Letonia septentrional). Ésto aseguró el acceso del Imperio Ruso al mar y el comercio marítimo, en Ingria. Fundó en 1703 una nueva capital, San Petersburgo y fue, en gran parte, responsable de llevar la cultura de Europa Occidental a Rusia, a raíz de sus reformas. Luego de dichas reformas, Rusia obtuvo poder en Europa. Catalina la Grande, que gobernó entre 1762 a 1796, continuó los esfuerzos de Pedro I ubicando a Rusia como uno de los grandes poderes europeos. Como ejemplos de la participación europea en el siglo XVIII, se destacan la Guerra de Sucesión Polaca y la Guerra de los Siete Años. Tras la división de Polonia, Rusia adquirió los significativos territorios del oeste, los cuales se encontraban poblados principalmente por personas de religión ortodoxa. A consecuencia de las guerras contra el Imperio Otomano, Rusia aumentó sus fronteras hasta el Mar Negro teniendo como objetivo la protección de la región cristiana de los Balcanes contra los turcos. En 1783, Rusia y el Reino Georgiano (que fue devastado casi totalmente por las invasiones persas y por los turcos) firmaron el tratado de Georgievsk según el cual Georgia (Kartl-Kakheti) recibió la protección de Rusia. En 1812, habiendo reunido casi medio millón de soldados franceses y provenientes de sus otros estados conquistados en Europa, Napoleón invadió Rusia. Sin embargo, luego de tomar Moscú, fue forzado a retirarse hacia Francia. Casi el 90% de las fuerzas invasoras perecieron en las batallas con el ejército ruso, a causa de los guerrilleros, y el crudo invierno. Los ejércitos rusos terminaron la persecución del enemigo tomando su capital, París. Los oficiales de las guerras napoleónicas llevaron a Rusia las ideas del liberalismo e incluso procuraron reducir los poderes del zar durante la rebelión abortada de los dekabristas en 1825, la cual fue seguida por varias décadas de represión política. Otro de los resultados de las guerras napoleónicas, fue la constitución de Besarabia, y de Finlandia en el Imperio Ruso, y la creación del Congreso Polonia. La permanencia de la servidumbre y las políticas conservadoras de Nicolás I de Rusia estorbaron el desarrollo del Imperio Ruso a mediados del siglo XIX. Como resultado, el país fue derrotado en la Guerra de Crimea (1853–1856) por una alianza de poderes europeos mayores que incluían a Gran Bretaña, Francia, el Imperio Otomano y Piamonte-Cerdeña. El sucesor de Nicolás I de Rusia, Alejandro II (1855–1881) fue forzado a emprender una serie de reformas completas y publicó un decreto aboliendo la servidumbre, en 1861. Las grandes reformas del reinado de Alejandro II dirigieron cada vez más rápido el desarrollo y las tentativas del capitalista Sergei Witte hacia la industrialización. Una atmósfera de eslavofilia estaba en aumento, encabezada por la victoria de Rusia en la Guerra Ruso-Turca, la cual forzó al Imperio Otomano a reconocer la independencia de Rumania, de Serbia y Montenegro, y la autonomía de Bulgaria. El fracaso de las reformas y la supresión de lo agrario a consecuencia del crecimiento de la intelectualidad liberal, fomentó la continuidad de los problemas. En la víspera de Primera Guerra Mundial, la posición del Zar Nicolás II y su dinastía pareció precaria. El gobierno ruso no quiso participar en la Primera Guerra Mundial, pero sentía que la única alternativa era la aceptación de la dominación alemana de Europa. Rusos de clase alta y burgueses ayudaron en el esfuerzo de guerra del régimen. Campesinos y trabajadores, en cambio participaron con mucho menos entusiasmo ante la situacion. Alemania tenía un ejército que llevaba la delantera en Europa y un enorme poder industrial, teniendo además a Austria y el Imperio Otomano como sus aliados en la guerra. Consecuentemente, Rusia fue forzada a luchar en otras tres guerras y en la guerra inglesa simultáneamente. Bajo estas circunstancias el esfuerzo ruso en la guerra fue impresionante. Habiendo ganado varias grandes batallas en 1916, el ejército guardó distancia cuando estalló la Revolución rusa de 1917, en parte por razones económicas, pero principalmente porque la desconfianza pública ya existente hacia el régimen se profundizó por la corrupción y la traición. Muchas historias fueron inventadas o enormemente exageradas, tal como la creencia que un místico, Grigori Rasputin, tuvo gran influencia política dentro del gobierno. Lo que importó, sin embargo, fue que se creyeron los rumores. Después de que un poder bolchevique asumió en julio 1917, su líder, Vladimir Lenin, huyó a Finlandia por seguridad. Allí escribió "El Estado y la Revolución", llamando a una nueva forma de gobierno basado en consejos de los trabajadores o soviets, e instituyendo al poder soviético elegido, como revocable en todo momento por los trabajadores. Él volvió a Petrogrado en octubre, inspirando la Revolución de octubre con el lema "¡Todo el poder para los soviets!". Lenin dirigió el derrocamiento del Gobierno Provisional del Instituto de Smolny, desde el 6 al 8 de noviembre 1917. Al final de la Revolución rusa de 1917, una facción política marxista llamó a los bolcheviques a tomar el poder en Petrogrado y Moscú bajo el liderazgo de Vladimir Lenin. Los bolcheviques cambiaron su nombre a Partido Comunista. El asalto y la capitulación del Palacio de Invierno en la noche del 7 al 8 de noviembre marcaron el principio del gobierno soviético. El Zar Nicolás II y familia real fue asesinada y con ello terminó la última dinastía rusa. Durante un tiempo se creyó en el rumor de que la hija menor de la familia, la princesa Anastasia, había sobrevivido, cosa que nunca llego a confirmarse e investigaciones recientes han terminado por abogar por lo contrario. editar Revolución de 1917 y el fin de era zaristaA pesar de que Rusia se industrializaba rapidamente, apenas una pequeña parte de la población, principalmente nobles y algunos industriales, tenían buenas condiciones de vida. Los campesinos eran pobres y, pese a la reforma agraria de Alejandro II, les era muy dificil acceder a la propiedad de la tierra. Las sucesivas derrotas en batallas durante la I Guerra Mundial y el descontento generalizado de la población, llevaron a que la economía interna comenzara a deteriorarse, lo que condujo al caos social y a varias revueltas e intentos revolucionarios. Estas revoluciones tienen dos fechas: 1905 y 1917. En la revolución de 1905 comienza el fin de la era zarista, cuando Rusia fue derrotada inesperadamente por Japón durante una guerra entre estos dos países. Japón era un país pequeño y débil a nivel tecnológico, y esto aterrorizó al zar Nicolás II y afectó a su popularidad. Asimismo, en 1905 un grupo de trabajadores elaboró una petición al zar, no al Palacio Imperial en San Petersburgo, exigiendo reformas económicas y sociales. El movimiento fue violentamente reprimido por las tropas del zar, quienes dieron muerte a varios de los trabajadores. Ese episodio fue conocido como "Domingo Sangriento", a partir de él se formaron los primeros Soviets. El poder de los soviéticos y la influencia de la revolución de 1905 se fue diluyendo en los años siguientes; sin embargo, con la entrada de Rusia a la I Guerra Mundial, las condiciones de vida de gran parte de la población empeoraron drásticamente, generando las condiciones para nuevas revueltas que darían origen a la Revolución de febrero de 1917, en donde social-revolucionarios, mencheviques, cadetes y bolcheviques intentaron dar -por separado-con nuevas fórmulas de gobierno para Rusia, dando lugar a una breve República de inspiración occidental cuyo máximo líder fue Alexander Kerensky. Este nuevo orden no prosperó debido, principalmente, a la oposición de los líderes rusos de la nueva república a la salida de Rusia de la guerra, lo que favoreció a los bolcheviques que, pese a ser una minoría política entre los partidos de la época, eran los únicos que defendían la salida de la guerra de manera intransigente; de esta manera se dio origen a la revolución de octubre de 1917, de inspiración bolchevique, y a la posterior toma del poder por parte de los soviets liderados por Lenin y Trotsky, quienes crean el Partido Comunista donde fueron dados los primeros pasos para la formación de la URSS. Después de la victoria de los bolcheviques, Rusia sufre una Guerra Civil (1918-1922) entre los partidarios de la revolución bolchevique (Ejército Rojo) y sus opositores (Ejército Blanco), estos últimos, apoyados en algunos momentos de la guerra, por diversas potencias extranjeras. Para ganar, Lenin adopta el "Comunismo de Guerra", confiscando la producción agrícola para abastecer a los soldados. Con la victoria del Ejército Rojo grandes compañías privadas fueron cerradas como, por ejemplo, la empresa Smirnoff. editar Era soviéticaSe piensa tradicionalmente que la Unión Soviética es la sucesora del Imperio Ruso. El último zar, Nicolás II, gobernó hasta marzo de 1917 y fue ejecutado con su familia el año siguiente. La Unión Soviética fue establecida en diciembre de 1922 como la unión de las repúblicas soviéticas de Rusia (familiarmente conocida como Rusia Bolchevique), Ucrania, Bielorrusia y Transcaucasia gobernadas, las tres primeras, por partidos bolcheviques y la última por el menchevique. editar Revolución y la fundación del estado soviéticoLa actividad revolucionaria moderna en el Imperio Ruso comenzó con la Rebelión Decembrista de 1825, y aunque la servidumbre fue abolida en 1861, lo fue en términos desfavorables para los campesinos y sirvió para animar a los revolucionarios. Un parlamento, la Duma estatal, fue establecido en 1906, después de la Revolución de 1905, pero el malestar político y social siguió. Siendo agravado durante la Primera Guerra Mundial por el fracaso militar y la escasez de alimento en las ciudades principales.
Vladimir Lenin en la tribuna reclamando el poder soviético.
El levantamiento popular espontáneo en Petrogrado, en respuesta al decaimiento de la economía y la moral en tiempo de guerra, culminó con el derrocamiento del gobierno imperial en marzo de 1917 (véase Revolución de Febrero). La autocracia zarista fue reemplazada por el Gobierno Provisional Ruso, cuyos líderes pensaron en establecer una democracia liberal en Rusia y continuar participando en el lado de la Triple Entente en la Primera Guerra Mundial. Al mismo tiempo, para asegurar los derechos de la clase obrera, las asambleas de trabajadores, conocidas como Soviets, nacen a lo largo de todo el país. Los bolcheviques, dirigidos por Vladimir Ilich Lenin, presionaron a favor de una revolución socialista tanto en dichas asambleas como en las calles, tomando el poder en el Gobierno Provisional en noviembre de 1917 (ver Revolución de octubre). Sólo tras la larga y sangrienta Guerra civil rusa de 1918–1921, durante la que se aprobó la primera Constitución soviética de 1918 y que incluyó intervención extranjera en varias regiones de Rusia se afianzó el nuevo poder soviético. Tras la Guerra Polaco-Soviética de 1919-1921, la "Paz de Riga" a principios del año 1921 dividió los territorios disputados de Bielorrusia y Ucrania entre Polonia y la RSFS de Rusia. editar Unificación de las repúblicas soviéticasEl 29 de diciembre de 1922 una conferencia de delegaciones plenipotenciarias de la RSFS de Rusia, RFSS de Transcaucasia, la RSS de Ucrania y la RSS de Bielorrusia aprobaron el Tratado de Creación de la URSS y la Declaración de la Creación de la URSS, formándose la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Estos dos documentos fueron confirmados por el primer Congreso soviético de la URSS y firmados por los cabezas de las delegaciones Mijaíl Kalinin, Mikha Tskhakaya, Mijail Frunze y Grigory Petrovsky, y Aleksandr Chervyakov respectivamente el 30 de diciembre de 1922. El 1 de febrero de 1924 la URSS fue reconocida por la primera potencia mundial de la época, el Imperio británico. La reestructuración intensiva de la economía, la industria y la política del país empezaron desde los primeros días del poder soviético en 1917. Una gran parte se realizó según los Decretos Iniciales Bolcheviques, documentos del gobierno soviético, firmados por Vladimir Lenin. Uno de los adelantos más prominentes era el plan GOELRO, que propugnaba una reestructuración profunda de la economía soviética basada en la electrificación total del país. El Plan se inició en 1920, desarrollándose durante un período de 10 a 15 años. Incluyó la construcción de una red de 30 centrales eléctricas regionales, incluyendo diez grandes centrales hidroeléctricas, y la electrificación de numerosas empresas industriales. El Plan llegó a ser el prototipo para el subsiguiente Plan Quinquenal (URSS) finalizándose prácticamente en 1931. editar La era de StalinDespués de la dura política económica llevada a cabo por los bolcheviques durante la Guerra Civil (véase Comunismo de guerra), el gobierno soviético permitió que algunas empresas privadas coexistieran con la industria nacionalizada durante los años 1920. Del mismo modo, el requisamiento total de los excedentes alimentarios en el campo fue reemplazado por impuestos sobre los alimentos (véase Nueva Política Económica). Aunque algunas de estas medidas fueron discutidas por líderes soviéticos, se consideró necesario para evitar que la explotación capitalista volviera a la Unión Soviética. Los asuntos económicos constituyeron el telón de fondo en la lucha por el poder que se desencadenó entre los líderes soviéticos tras la muerte de Lenin en 1924. Consolidando gradualmente su influencia y aislando a sus rivales dentro del partido Iósif Stalin se convirtió en el líder de la Unión Soviética a mediados de los años 1920. En 1928, Stalin introdujo el Primer Plan quinquenal destinado a construir una economía socialista. Esto, a diferencia del internacionalismo expresado por Lenin y Trotsky a través del curso de la Revolución, apuntó al socialismo en el país. En la industria, el estado asumió el control de todas las empresas existentes y emprendió un programa intensivo de industrialización; en la agricultura granjas colectivas fueron establecidas por todas partes en el país. Encontró la resistencia esparcida de campesinos ricos que retuvieron grano, teniendo como resultado una lucha amarga contra las autoridades y el hambre, causando millones de muertes. El trastorno social continuó en los años treinta. La Gran Purga de Stalin del partido eliminó a muchos "Viejos bolcheviques", que habían tomado parte en la Revolución con Lenin. Mientras tanto, innumerables ciudadanos soviéticos fueron encarcelados y enviados a GULAG (Administración Principal para Campamentos de Trabajo Correctivos), una red enorme de campamentos de trabajo forzados, o simplemente ejecutados. Aún a pesar de la confusión a mediados de los años 1930, la Unión Soviética desarrolló una economía industrial poderosa años antes de la Segunda Guerra Mundial.
Soldados soviéticos, luchando en las ruinas de Stalingrado, en los momentos más sangrientos de la Segunda Guerra Mundial.
Durante la posguerra inmediata, la Unión Soviética reedificó primero y entonces ensanchó su economía, al mantener su control estrictamente centralizado. La Unión Soviética ayudó la reedificación de la posguerra en los países de Europa del Este al girar ellos en estados soviéticos de satélite, fundó el Pacto de Varsovia en 1955, más tarde, el Consejo de Ayuda Mutua Económica, la ayuda suministrada a los comunistas finalmente victoriosos en China, y vio crecer su influencia en otras partes del mundo. Mientras tanto, la tensión creciente de la Guerra Fría giró a los aliados del tiempo de guerra de Unión Soviética, el Reino Unido y los Estados Unidos, como enemigos. editar La Unión Soviética después de StalinIósif Stalin muere el 5 de marzo de 1953. En ausencia de un sucesor aceptable, los funcionarios más altos del Partido comunista optaron por gobernar la Unión Soviética colectivamente, aunque existiera una lucha por el poder tras de la fachada del liderazgo colectivo. Nikita Jrushchov, que había ganado la lucha por el poder a principios de la década de los años 1950, denunció el uso por parte de Stalin de la represión en 1956 y los controles represivos aliviados sobre el partido y la sociedad conocidos como desestalinización. Al mismo tiempo, la fuerza militar soviética fue utilizada para suprimir los levantamientos nacionalistas en Hungría y Polonia en 1956. Durante este período, la Unión Soviética continuó darse cuenta de colonizar científico y tecnológico explota, en el extenso, para lanzar el primer satélite artificial Sputnik 1, el primer ser vivo en viajar al espacio es Laika, y más tarde, el primer ser humano que está Yuri Gagarin en la órbita de la Tierra. Valentina Tereshkova fue la primera mujer en volar al espacio a bordo de Vostok 6 el 16 de junio de 1963, y Alexei Leonov llegó a ser la primera persona en andar en el espacio el 18 de marzo de 1965. Las reformas de Jrushchov en la agricultura y la administración, sin embargo, fueron generalmente improductivas, y la política exterior hacia China y Estados Unidos sufrió dificultades, inclusive estas circunstancias llevaron a la Ruptura Chino-Soviética. Jrushchov fue jubilado del poder en 1964. Después de la expulsión de Jrushchov, siguió otro período de la regla por el mando colectivo, que duró hasta que Leonid Brezhnev se estableciera a principios de los años 1970 como la figura preeminente en la vida política soviética. Brezhnev presidió por el período de Détente con el Oeste al mismo tiempo aumentando la fuerza militar soviética; la concentración de armas contribuyó a la desaparición del Détente a finales de los años 1970. Otro factor de contribución fue la invasión soviética de Afganistán en diciembre de 1979. A través del período, la Unión Soviética mantuvo la igualdad con Estados Unidos en las áreas de la tecnología militar, pero de esta expansión últimamente paralizó la economía. Por contraste al espíritu revolucionario que acompañó el nacimiento de la Unión Soviética, el humor predominante del liderazgo soviético en el tiempo de la muerte de Brezhnev en 1982 fue uno de aversión de cambiar. El período largo de la regla de Brezhnev había venido a ser doblado uno de "parada" (‘’застой’’), con un envejecimiento y el liderazgo político, primero y osificado. Después de alguna experimentación con reformas económicas en la década de los sesenta, que el liderazgo soviético volvió a medios establecidos de la administración económica. La industria mostró las ganancias lentas pero estables durante los años setenta, mientras el desarrollo agrícola continuó retrasarse; esencialmente la unión no produjo suficiente grano para alimentar a su población creciente, y fue forzado a importar. Debido a la mala calidad de sus productos, la unión fue en gran parte sólo capaz de exportar materias primascita requerida. Esto lleva a una balanza de pagos negativa y últimamente la unión se quedó económicamente sin dinero. editar Las reformas de Gorbachov y la disoluciónDos fenómenos caracterizaron la siguiente década: el desmoronamiento cada vez más evidente de las estructuras económicas y políticas de la Unión Soviética, y las tentativas de un conjunto fragmentario de reformas para invertir ese proceso. Después de la sucesión rápida de Yuri Andropov y Konstantin Chernenko, figuras de transición con raíces profundas en la tradición Brezhnevita, Mijaíl Gorbachov fue designado líder de la URSS. Gorbachov comenzó a aplicar cambios significativos en la economía (véanse Perestroika y Glasnost) y el liderazgo del partido. La política de Glasnost liberó el acceso público a la información después de décadas de pesada censura del gobierno, como también abogó por la transparencia en la gestión de los líderes soviéticos. A finales de los años 1980, las repúblicas que componían de la Unión Soviética comenzaron legalmente un movimiento hacia una declaración de soberanía sobre sus territorios, citando el Artículo 72 de la Constitución de la URSS, que indicaba que cualquier república componente era libre de separarse. El 7 de abril de 1990 fue aprobada una ley, por la cual una república podría separarse, si más de dos terceras partes de los residentes de la república votaban a favor de ello en un referéndum. Muchas liberalizaron primero las elecciones de la era soviética para sus propias legislaturas nacionales en 1990. Éstas avanzaron en una legislación que contradecía las leyes de la Unión en lo que fue conocida como "La Guerra de Leyes". En 1989, la RSFS de Rusia, que era entonces la república más grande (con cerca de la mitad de la población) convocó una nueva elección para un Congreso de Diputados del Pueblo. Boris Yeltsin fue elegido presidente del Congreso. El 12 de junio de 1990, el Congreso declaró la soberanía de Rusia sobre su territorio y se adelantó a hacer leyes que procuraban desbancar algunas de las normas de la URSS. El período de la incertidumbre legal continuó a través de 1991 cuando las repúblicas componentes llegaron a ser lentamente independientes en la práctica. Un referéndum para la conservación de la URSS fue celebrado el 17 de marzo de 1991, con la mayoría de la población que votó por la conservación de la Unión en nueve de las quince repúblicas. El referéndum dio a Gorbachov un empujón secundario, y, en el verano de 1991, el Nuevo Tratado de la Unión fue diseñado y fue acordado para ocho repúblicas que se habrían inclinado a convertir la Unión Soviética en una federación mucho más floja. La firma del tratado, sin embargo, fue interrumpida por el golpe de estado de agosto dirigido contra Gorbachov por miembros marxistas extremistas del gobierno, que procuró invertir las reformas de Gorbachov y reafirmar el control central del gobierno sobre las repúblicas. Después de que el golpe fallara, Yeltsin salió como un héroe mientras el poder de Gorbachov disminuyó. El equilibrio político se inclinó apreciablemente hacia las repúblicas. En agosto de 1991, Letonia y Estonia declararon inmediatamente la restauración de la independencia plena (siguiendo el ejemplo de Lituania en 1990), mientras las otras 12 repúblicas continuaban discutiendo de nuevo los modelos de una Unión cada vez más débil. El 8 de diciembre de 1991, los presidentes de Rusia, Ucrania y Bielorrusia firmaron el Tratado de Belovesh que declaró la Unión Soviética disuelta y se estableció la Comunidad de Estados Independientes (CEI), en su lugar. Como quedaban dudas sobre la autoridad del Tratado de Belovesh para disolver la Unión, el 21 de diciembre de 1991, los representantes de todas las repúblicas soviéticas excepto Georgia, inclusive las repúblicas que habían firmado el Tratado de Belovesh, firmaron el Protocolo de Alma-Ata, que confirmó el desmembramiento y la extinción consecuente de la URSS y volvió a plantear el establecimiento de la CEI. La cumbre de Alma-Ata convino también en varias otras medidas prácticas como consecuencia de la extinción de la Unión Soviética. El 25 de diciembre de 1991, Gorbachov se rindió a lo inevitable y renunció como presidente de la URSS, declarando a la URSS disuelta. Transfirió los poderes, que pasaron desde entonces a Boris Yeltsin, el presidente de Rusia. El día siguiente, el Soviet Supremo de la URSS, el cuerpo gubernamental más alto de la Unión Soviética, reconoció el desplome de la Unión Soviética y se disolvió. Esto es reconocido generalmente como la disolución final de la Unión Soviética como un estado. Muchas organizaciones como el Ejército Rojo y la policía continuaron quedándose en el lugar hasta principios del año 1992, pero fueron eliminadas progresivamente y/o retiradas o absorbidas por los estados nuevamente independientes. editar La Federación RusaA mediados de los años 90, Rusia era una democracia multipartidista, mas era difícil asegurar un gobierno representativo a causa de dos problemas estructurales: el enfrentamiento entre el presidente y el parlamento, y el anárquico sistema de partidos. Aunque Yeltsin ganó prestigio en el extranjero al mostrarse como un demócrata para debilitar a Gorvachov, su concepción de la presidencia era muy autocrática, actuando bien como su propio primer ministro (hasta junio de 1992) o bien nombrando para tal cargo a gente de su confianza, sin tener en cuenta al parlamento. Mientras, la excesiva presencia de partidos minúsculos y su rechazo a formar alianzas coherentes dejaba la legislatura ingobernable. Durante 1993, el contencioso entre Yeltsin y el parlamento culminaría con la crisis constitucional de octubre. Ésta llegó a su punto crítico cuando, el 3 de octubre, Yeltsin mandó a los tanques a bombardear el parlamento ruso. Con este trascendente (e inconstitucional) paso de disolver a cañonazos el parlamento, Rusia no había estado tan cerca del enfrentamiento civil desde la revolución de 1917. A partir de entonces, Yeltsin dispuso de entera libertad para imponer una constitución con fuertes poderes presidenciales, que fue aprobada en referéndum en diciembre de 1993. Sin embargo, el voto de diciembre también supuso un avance importante de comunistas y nacionalistas, reflejo del creciente desencanto de la población con las reformas económicas neoliberales. Pese a llegar al poder en un ambiente general de optimismo, Yeltsin nunca recuperaría su popularidad tras apoyar la "'terapia de choque" económica de Yegor Gaidar: fin del control de precios de la era soviética, recortes drásticos en el gasto público y la apertura al comercio exterior en 1992. Las reformas devastaron inmediatamente la calidad de vida de la gran mayoría de la población, especialmente en aquellos sectores beneficiados por los salarios y precios controlados, los subsidios y el estado del bienestar de la época comunista. Rusia sufrió en la década de los noventa una recesión económica más grave que la Gran Depresión que azotó los Estados Unidos o Alemania a principios de los años 1930.4 Las reformas económicas consolidaron una oligarquía semicriminal enraizada en el viejo sistema soviético. Aconsejada por los gobiernos occidentales, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, Rusia se embarcaría en la más grande y más rápida privatización jamás llevada a cabo por un gobierno en toda la historia. A mediados de década, el comercio, los servicios y la pequeña industria ya estaban en manos privadas. Casi todas las grandes empresa fueron adquiridas por sus antiguos directores, engendrando una clase de nuevos ricos cercanos a diversas mafias o a inversores occidentales.5 En la base del sistema, a causa de la inflación o el desempleo, muchos obreros acabaron en la pobreza, la prostitución o la delincuencia. A pesar de todo, un supuesto regreso a la economía dirigida parecía casi imposible, contando con el rechazo unánime de Occidente. La economía rusa encontró el fin del calvario con la recuperación a partir de 1999 en parte gracias al alza de los precios del crudo, su principal exportación aun quedando lejos los niveles de producción soviéticos. Tras la crisis financiera de 1998 Yeltsin se encontraba en el ocaso de su trayectoria. Sólo unas horas antes del primer día de 2000, dimitió por sorpresa dejando el gobierno en manos de su primer ministro, Vladimir Putin, un antiguo funcionario del KGB y jefe de su agencia sucesora tras la caída del comunismo. En 2000, el nuevo presidente derrotó con facilidad a sus contrincantes en las elecciones presidenciales del 26 de marzo, ganando en primera vuelta. En 2004 fue reelegido con el 71% de los votos y sus aliados ganaron las legislativas, pese a las reticencias de observadores nacionales y extranjeros sobre la limpieza de los comicios. Se hizo aún más patente la preocupación internacional a finales de 2004 a causa los notables avances en el endurecimiento del control del presidente sobre el parlamento, la sociedad civil y los representantes regionales.cita requerida En las elecciones legislativas rusas de 2007 el partido Rusia Unida (conservador y centrista), que apoya incondicionalmente a Putin y el curso de desarrollo tomado desde su llegada al poder, consiguió el 64,30% de los votos, lo que se consideró como apoyo de los rusos al dicho curso político y económico. En las Elecciones presidenciales de Rusia de 2008, el candidato del partido Rusia Unida, Dmitri Medvédev, apoyado por el entonces presidente Vladimir Putin, ganó por amplio margen6 a sus opositores en las urnas. Medvédev asumió el cargo en mayo de 2008. editar Gobierno y políticaDesde la caída de la Unión Soviética a finales de 1991, Rusia (formalmente, la Federación de Rusia) ha afrontado importantes retos en su esfuerzo por crear un sistema político después de casi setenta y cinco años de régimen soviético. Por ejemplo, las figuras políticas más destacadas en el poder legislativo y en el poder ejecutivo planteaban visiones opuestas en relación a la dirección política de Rusia y qué instrumentos gubernamentales debían utilizarse para alcanzarlas. El conflicto alcanzó su culmen en septiembre y octubre de 1993, cuando el Presidente Boris Yeltsin usó la fuerza militar para disolver el parlamento y convocó nuevas elecciones legislativas. Este acontecimiento marcó el final del primer periodo constitucional de Rusia, que quedó definido por la muy enmendada constitución adoptada por la República Rusa en 1978. En diciembre de 1993 se aprobó mediante referéndum una nueva constitución, que creaba una presidencia fuerte. Con una nueva constitución y un nuevo parlamento que representaba a los diversos partidos y facciones, la estructura política rusa comenzó a mostrar signos de estabilización. Sin embargo, los rusos continuaban el debate sobre el futuro de su sistema político, en el que la democracia de estilo occidental y el autoritarismo eran las alternativas más consideradas. El período de transición se extendió hasta mediados de la década de 1990, el poder del gobierno nacional continuó desvaneciéndose mientras las regiones ganaban concesiones políticas de Moscú. Aunque la disputa entre el ejecutivo y el legislativo se resolvió en parte gracias a la nueva constitución, ambos poderes continuaron representando visiones básicamente opuestas del futuro de Rusia. El ejecutivo era el centro de las reformas y la cámara baja del parlamento, la Duma, un bastión de comunistas y nacionalistas contrarios a dichas reformas. editar Contexto histórico
Vista de la Plaza Roja con la Torre del Salvador del Kremlin de Moscú a la derecha y la Catedral de San Basilio al fondo
La Unión Soviética se conformó oficialmente mediante un tratado en diciembre de 1922, firmado por Rusia y otras tres repúblicas: Bielorrusia, Ucrania, y la República Federal Socialista Soviética de Transcaucasia (una entidad que incluía a Armenia, Azerbaiyán y Georgia). Por este tratado, Rusia paso a denominarse oficialmente República Socialista Federada Soviética Rusa (RSFSR). El tratado de unión fue incorporado a la primera Constitución Soviética, promulgada en 1924. En teoría, las fronteras de cada subunidad se trazaron para incorporar el territorio de una nacionalidad específica. La constitución dotaba a las nuevas repúblicas de soberanía, aunque se suponía que habían delegado la mayor parte de sus poderes soberanos al poder soviético central. La soberanía se manifestaba formalmente por la existencia de banderas, constituciones y otros símbolos estatales, y por el derecho de las repúblicas, constitucionalmente garantizado, a la secesión. Rusia era la mayor de las repúblicas tanto por territorio como por población. Los rusos étnicos dominaban la política y el gobierno soviéticos; también dominaban la administración local. A causa de la dominación rusa en todos los asuntos de la unión, la RSFSR no consiguió desarrollar algunas de las instituciones de gobierno y administración que fueron típicas de la vida pública en las demás repúblicas: un partido comunista en el ámbito de la república, una academia rusa de ciencias y delegaciones rusas de los sindicatos, por ejemplo. Cuando las nacionalidades titulares de las otras catorce repúblicas comenzaron a invocar sus derechos a finales de la década de 1980, los rusos étnicos también empezaron a pedir la creación o fortalecimiento de instituciones específicamente rusas en la RSFSR. Algunas medidas tomadas por el dirigente soviético Mijaíl Gorbachov (en el gobierno entre 1985 y 1991) también animaron a las nacionalidades de las repúblicas de la unión, incluyendo a la República Rusa, a reafirmar sus derechos. Estas medidas incluían la glásnost que hizo posible la discusión abierta de reformas democráticas y problemas largo tiempo olvidados como la contaminación. La glásnost también trajo reformas constitucionales que condujeron a la elección de nuevas asambleas legislativas en las repúblicas con sustanciales bloques de parlamentarios partidarios de la reforma. En Rusia, una nueva asamblea llamada Congreso de los Diputados del Pueblo, fue elegida en marzo de 1990 en unas elecciones libres y competitivas. En mayo, el Congreso eligió a Boris Yeltsin presidente del órgano permanente del congreso, el Soviet Supremo. Boris Yeltsin en su día había sido un protegido de Gorbachov, pero había sido apartado de la dirección del partido debido a la naturaleza radical de sus propuestas reformistas. El mes siguiente, el Congreso declaró la soberanía de Rusia sobre sus recursos naturales y la primacía de las leyes rusas sobre las del gobierno central soviético. Durante 1990-91, la RSFSR reafirmó su soberanía estableciendo sucursales en la república de organizaciones como el Partido Comunista, la Academia de Ciencias de la Unión Soviéticas, las emisoras de radio y televisión, y el Comité para la Seguridad del Estado (Komitet gosudarstvennoy bezopasnosti—KGB). En 1991 Rusia creó una nueva oficina gubernamental, la presidencia, siguiendo el ejemplo de Gorbachov, que había creado una presidencia de la Unión Soviética para sí mismo en 1990. Rusia celebró unas elecciones que conferían legitimidad popular al cargo, mientras que Gorbachov se había hecho elegir por el parlamento soviético. A pesar de los intentos de Gorbachov para que el electorado no votara a Yeltsin, éste fue elegido en junio de 1991, venciendo cómodamente con más del 57% de los votos. Yeltsin utilizó el cargo de presidente para defender la soberanía de Rusia y el patriotismo ruso, y que su legitimidad como presidente era mayor debido al fracaso del golpe de estado intentado por al línea dura del partido y el Ejército contra Gorbachov en agosto de 1991) Los dirigentes del golpe habían intentado derrocar a Gorbachov para detener su plan de un tratado de confederación que creían que haría hundirse a la Unión Soviética. Yeltsin se opuso a los golpistas y defendió ante la opinión pública que el poder volviera a Gorbachov. La oposición de Yeltsin al golpe provocó que elementos en los ministerios del poder que controlaban a los militares, la policía y el KGB se negaran a obedecer las órdenes de los golpistas. La oposición dirigida por Yeltsin junto a la falta de resolución de los golpistas ocasionó que el golpe fracasara a los tres días. Tras el fracaso del golpe, Gorbachov se encontró un panorama diferente, con un Yeltsin que controlaba de facto gran parte del a veces recalcitrante aparato administrativo soviético. Aunque Gorbachov volvió a su puesto de presidente de la Unión Soviética, los acontecimientos comenzaron a desbordarle. Las actividades del Partido Comunista fueron suspendidas. La mayoría de las repúblicas de la unión declararon su independencia, aunque parecía que algunas estaban dispuestas a unirse en la imprecisa Confederación de Estados diseñada en el tratado de Gorbachov. Las repúblicas bálticas obtuvieron la independencia completa y recibieron reconocimiento diplomático por parte de muchos Estados. El declinante gobierno de Gorbachov reconoció la independencia de Lituania, Letonia y Estonia en septiembre de 1991. A finales de 1991, el gobierno de Yeltsin asumió el control del presupuesto, pasando por encima del gobierno de Gorbachov. Rusia no proclamó su independencia, y Yeltsin creía que se podía establecer alguna forma de confederación. En diciembre, una semana después de que la república de Ucrania aprobara su independencia mediante referéndum, Yeltsin y los dirigentes de Ucrania y Bielorrusia su reunieron para crear la Comunidad de Estados Independientes. En respuesta a las llamadas de las repúblicas de Asia Central y otras solicitando su admisión, se celebró otra reunión el 21 de diciembre, en Alma-Ata con vistas a una CEI ampliada. En esa reunión, las partes declararon que el tratado de 1922 que había creado la Unión Soviética quedaba anulado y que la Unión Soviética había dejado de existir. Gorbachov anunció oficialmente la decisión el 25 de diciembre. Rusia obtuvo reconocimiento internacional como sucesor de la Unión Soviética, recibiendo el asiento permanente en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y en otras organizaciones regionales e internacionales. Los estados de la CEI acordaron que Rusia se hiciera cargo de las embajadas soviéticas y de otras propiedades en el extranjero. En octubre de 1991, durante el periodo de "luna de miel" tras la resistencia al golpe de estado, Yeltsin convenció a la asamblea de que le autorizara poderes ejecutivos especiales durante un año para poder implementar sus reformas económicas. En noviembre de 1991, nombró un nuevo gobierno en el que él tomaba las funciones de primer ministro, puesto que mantenía hasta el nombramiento de Yegor Gaidar en junio de 1992. Durante 1992 Yeltsin y sus reformas fueron criticadas por antiguos miembros y cargos del partido comunista, nacionalistas extremistas y otros que querían que las reformas en Rusia se detuvieran o ralentizaran. El parlamento bicameral fue convirtiéndose en el centro de esta oposición. La cámara alta era el Congreso de los Diputados del Pueblo (CDP) y la cámara baja el Soviet Supremo. La cámara baja estaba encabezada por Ruslan Khasbulatov, que se convirtió en el principal adversario de Yeltsin. Según la constitución de 1978, el parlamento era el órgano supremo del poder en Rusia. Después de que Rusia creara el cargo de Presidente en 1991, la división de poderes entre ambos poderes era poco clara. Aunque Yeltsin consiguió frenar la mayor parte de los ataques a su programa de reforma cuando el CDP se reunió en abril de 1992, en diciembre sufrió una significativa pérdida de sus poderes ejecutivos especiales. El CDP le ordenó dejar de nombrar administradores en las localidades y también la práctica de nombrar inspectores locales (llamados "representantes presidenciales"). Yeltsin también perdió el poder de emitir decretos especiales en relación a la economía, pero retuvo su poder constitucional de promulgar decretos de acuerdo con las leyes existentes. Cuand | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||